Muchos fotógrafos utilizan la imagen para contar historias. Más de una vez he posado mis ojos sobre fotografías y observaba, que si bien ellas estaban inmóviles, poseían movimiento y contaban historias.
La fotografía, desde sus comienzos, ha sido calificada como arte. Cada vez que un “artista” aprieta el botón de la cámara se dispara para capturar un momento o una situación y volverla inmortal.
En muchas tribus y mucha gente en general sostienen que no quieren ser captados por una cámara porque cada vez que una cámara los captura lo que realiza es quitarle años al alma.
Aunque la fotografía sea tomada de diversas maneras por diferentes personas y capture diversos momentos, cada vez que se dispara y captura lo que hace es contar historias. No siempre es un momento para sacar una fotografía pero cuando se realiza es sin duda para inmortalizar un momento y contar una eterna historia.